Conversaciones recientes con colegas me han dado a conocer el valor del 2009, cuya suma es 11 y dicho número se considera “maestro”. Mi ignorancia en estos asuntos me deja huérfano de reflexiones, pero en todo caso se me ocurre que el complejo momento en el que vivimos, la vida tal como se expresa ahora y aquí es ya de por sí nuestra mejor maestra. Todo parece caer, aunque para recomponerse, para transformarse de nuevo. Este año, como todos, nos sitúa en nuestro máximo nivel evolutivo. Conviviendo entre diferentes conciencias, cada generación posibilita un salto hacia nuevas dimensiones del ser humano. Por eso, este va a ser un año de nuevas oportunidades, aunque vengan revestidas con aire de crisis. Para mi sin duda lo será. Este año aparecerán dos libros nuevos, uno más divulgativo y el otro en la línea reflexiva, que deseo aporten nuevos despertares hacia el camino de plenitud, amor y bondad, de inteligencia y de energía que somos en esencia. Por el blog nos encontramos!