Hoy he escuchado la noticia del fallecimiento del cooperante en la India Vicenç Ferrer. Yo no lo llegué a conocer personalmente pero su obra me ha inspirado mucho. Creo que nos ha alumbrado de una manera impactante. Hoy que hablamos tanto de espiritualidad, que hemos convertido la meditación en el paradigma de nuestra capacidad de trascendencia, el ejemplo de Ferrer es otro camino a tener muy en cuenta: La acción despierta. La acción decidida y valiente. La acción encaminada a los demás fundamentalmente. Es otra manera de vaciarse, otra manera de trascender nuestro ego, otra manera de encontrarnos fluyendo con la vida, otra manera de vivir esencialmente. Siempre he apostado por este camino, junto a los que las religiones y ahora la nueva espiritualidad aportan a nuestra inteligencia espiritual. En definitiva, se trata de acceder a mayores estados de conciencia. Para ello cada uno debe encontrar su camino, su sentido en la vida. Por eso creo que Vicenç Ferrer ha sido un maestro, un ejemplo. Descanse en paz, que se lo merece.